El Espíritu Santo  El regalo del Espíritu Santo llegó durante la celebración en el día de Pentecostés. Esto ocurrió después de la muerte y resurrección de Jesús. Este evento ahora es llamado la fundación o nacimiento de la iglesia Cristiana.
Hechos 2:1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar.2 De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos.3 Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. 4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.
Esta no fue la primera aparición del Espíritu Santo. La tarea del Espíritu Santo de Dios fue aparente en muchos eventos del Antiguo Testamento y durante la vida de Cristo. Cuando Jesús tenía aproximadamente 30 años de edad El fue bautizado. Durante este evento de su vida sabemos que el Espíritu descendió sobre El en la forma de una paloma.
Mateo 3:16 Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo, y él vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él.
Este evento especial que es descritito en Hechos 2 fue como el bautismo con el Espíritu de la nueva iglesia de Cristo tal como Jesús lo había prometido.
¿Dónde habita el Espíritu Santo? Dentro de nosotros…
1 Cor 3:16 ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?
Romanos 8:9 Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.
Estos dos libros del Nuevo Testamento son cartas de instrucción enviada por el apóstol Pablo a estas iglesias. Sus instrucciones todavía son valiosas para nosotros hoy. Las cartas son libros con respuestas para la iglesia sobre las preguntas y los problemas tanto del pasado y como de hoy día.
De muchas formas Pablo está suministrando recordatorios sobre cosas básicas como ésta – que cuando recibimos a Cristo en nuestras vidas recibimos el Espíritu Santo de Dios dentro de nosotros. El Espíritu cumple los propósitos de Dios y aplica los frutos de la misión redentora de Cristo en las vidas de los creyentes.
Ahora bien, ¿cuando recibe una persona este regalo del Espíritu Santo? ¿Cuándo recibe a Cristo? ¿Con el bautismo? Esta es una pregunta frecuente. Mucha gente conecta este evento maravilloso con el bautismo. Pienso que esto es porque Cristo mandó que una parte del proceso para traer nuevos creyentes a El (la Gran Comisión) involucra el bautismo en el nombre del Espíritu Santo además del Padre y del Hijo.
Mateo 28:19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.
Sin embargo sabemos que este no siempre fue el caso. Un ejemplo excelente fue cuando algunos nuevos creyentes de los gentiles recibieron el Espíritu Santo en el momento que Pedro les estaba compartiendo el evangelio, antes de ser bautizados. La verdad es que los creyentes que estaban con Pedro quedaron asombrados.
Hechos 10:44 Mientras Pedro estaba todavía hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje.45 Los defensores de la circuncisión que habían llegado con Pedro se quedaron asombrados de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los gentiles,
Con esta evidencia parece que recibir el Espíritu Santo está conectado con el momento cuando una persona acepta a Cristo y cree en El.
Para algunas personas recibir el Espíritu Santo es una experiencia profunda, pero para otras personas la experiencia es más sutil, no como las “lenguas como de fuego” mencionadas arriba en Hechos 2 en el día de Pentecostés.
Pero puedes estar seguro que cuando tú aceptaste a Cristo como tu Señor y Salvador, tú recibiste el Espíritu Santo tal como Jesús lo prometió.
Para muchos de nosotros simplemente requiere de un tiempo el aprender como reconocer los mensajes y la guía del Espíritu en nuestras vidas. Esta es una parte emocionante en nuestra vida Cristiana. Hablaremos más sobre esto en el futuro.
En esta entrega hemos mencionado bautismo. En la próxima entrega vamos a compartir escrituras relacionadas con el bautismo.
Bendiciones,
Larry |